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¿Tercera derrota consecutiva en lágrimas contenidas de la señora K?

Publicado: 2021-06-09

6 de junio, 7 pm. Flash de la encuestadora IPSOS, con datos a boca de urna: Keiko Fujimori lleva una ventaja de 0.6% al profesor Pedro Castillo. Dos horas después habla ella y pide a sus seguidores calma y prudencia hasta esperar el resultado final. Ni una palabra sobre su pequeña ventaja. Su mirada parece perdida. Luego de tres horas de su primer reporte, IPSOS presenta el segundo, con datos de conteo rápido: el profesor Castillo pasa adelante con 0.4%. ¡Cambio notable en solos tres horas, a pesar de la casi insignificancia de las proporciones!

7 de junio. La señora K hace un nuevo y casi idéntico llamado a la calma, prudencia y serenidad, hasta conocer el resultado oficial final. Su rostro expresa una tensión mayor, y por su mirada se filtra un dolor perceptible si se le presta especial atención.

8 de junio. La señora K llama a una conferencia de prensa. Denuncia la voluntad de fraude del profesor Castillo, presentando seis pequeñas historias de problemas. Solo informa y no responde pregunta alguna. No tiene convicción ni fuerza para decir a gritos “me están robando la elección”, como en 2016. Siguiendo al expresidente norteamericano Trump –su probable nueva fuente de inspiración– sostiene que hay una voluntad de fraude de parte del candidato de Perú Libre. En el remolino de sus ojos se mezclan la pena, el dolor, la rabia y su esfuerzo por contener las lágrimas. En los ojos de Patricia Juárez, su última compañera de aventura, hay un inocultable componente de tristeza y resignación. Afortunadamente, esta denuncia de fraude ha sido rechazada por los veedores de organismos internacionales enviados a Perú y parte de los propios aliados de la señora K se niegan a respaldarla.

Debo a ustedes lector@s una explicación por introducir las miradas, lágrimas contenidas y rostros de la señora K en un breve análisis político de coyuntura.

El secreto de esta historia tendría que ver con los dueños del diario El Comercio y el director ejecutivo de IPSOS. Nadie me contó de un episodio como éste. Tampoco lo vi escrito en ninguna parte, podría tratarse simplemente de una ficción, pero se parece tanto a la realidad, que hasta parecería mentira. Hay, de mi parte, algo más de intuición-sospecha-tincada-olfato, y también un componente de imaginación antropológica, sociológica, política y literaria. Los dueños del diario El Comercio le pagan a IPSOS por cada encuesta que le encargan. El director ejecutivo de la encuestadora entrega un informe a quienes le pagan. Los dueños del informe evalúan y tendrían especial interés en conocer las permanencias y cambios en las tendencias de los encuestados. La familia Miró Quesada es dueña de El Comercio y controla el 70 u 80 % de los medios escritos y en parte televisados. Radio Programas del Perú (RPP) pertenece a otro grupo familiar más pequeño, pero es un aliado seguro, sobre todo en momentos cruciales como éste, en el que, de acuerdo con sus gustos políticos, los votantes peruanos deberíamos haber votado por la señora K, por ser defensora de la democracia, la libertad, el modelo económico y los valores cristianos, en contra del comunismo, terrorismo, senderismo, ateísmo y “con nuestros hijos no se metan”, atribuidos con imaginación arcaica al profesor Castillo.

Las encuestas bien hechas ofrecen datos para ubicar las tendencias de los votos. Después de la primera vuelta y la diferencia de 20 puntos en favor del profesor Castillo, la señora K en dos meses logró revertir la situación y acortar las distancias hasta el soñado empate técnico (“cualquiera puede ganar”). Lo que la familia Miró Quesada y su bloque de poder en los medios de comunicación y la política peruana no habrían esperado es que la señora K podría haber llegado a su techo y que el profesor podría ganar por una mínima diferencia. El cambio de tendencia aparecería ahí. En consecuencia, ese podría haber sido el mensaje confidencial. Mi hipótesis sencilla es que la señora K ya sabía que su derrota era inminente. Al resto de mortales no se dijo una palabra sobre ese cambio de tendencia. No podría ser de otro modo porque en predios de los medios de comunicación del pensamiento único, el resto de mortales no cuenta. Esa es la democracia del nosotros restringido de ellos y solo para ellos y del resto excluido.

Ya sabemos que las encuestadoras declaran que su margen de error es de más o menos 3 puntos porcentuales en encuestas a boca de urna y de solo 1 punto en las de conteo rápido. Las pocas décimas de diferencia en favor de la señora K y el profesor Castillo cuentan menos que las tendencias. Con el correr de las horas los resultados de la ONPE van mostrando que sube el número de votos para el profesor Castillo y su pequeña diferencia porcentual para ganar las elecciones. Basta un 50% más un voto para ganar. Esas son las reglas oficiales.

El fujimorismo sacó del ropero los viejos argumentos ya conocidos: el cuento del anticomunismo no va más desde hace muchas lunas; Sendero Luminoso ya no pone una bomba ni mata a nadie, simplemente ya no existe; los hermanos Quispe Palomino en el Vraem declararon traidor a Abimael Guzmán y su existencia depende del narcotráfico. Además de los errores de campaña del profesor Castillo, fueron muy importantes el carnaval de regalos ofrecido por la señora K: dádivas, bonos y dineros por repartir; el chantaje de los empresarios que dijeron a sus trabajadores “nos cerrarán las empresas y si ustedes no quieren perder su trabajo, voten por Keiko y traigan el lunes 7 de junio una foto de sus celulares que pruebe su voto por Keiko”; el cuco de las expropiaciones: “les quitarán lo que tienen”; las visitas a los comedores populares para llevarles a las mamitas cajitas con alimentos y camisetas de campaña y tal vez un billete de 20 soles, y el ofrecimiento, lejos de la prensa, de dar a los pobres terrenos y casas como su papi, etc. En la última semana, buscaron con extraordinaria prisa que voten los peruanos en el extranjero que no votaron en la primera vuelta y que podrían revertir la tendencia de perder; se acordaron de las personas de la tercera edad para decirles lo mismo y ofrecerles taxis para llevarlos a los locales de votación. ¿Puede decirse que estas prácticas son democráticas? No. Los empresarios chantajistas y los compradores de votos de todo tipo son una vergüenza para el país y la negación de eso que se llama democracia. Habría que agregar el racismo de todo tipo que saltó y voló de debajo de las alfombras, enaguas y calzoncillos para ningunear al profesor y a todas las personas con el color de la tierra. Dejé para el final de estos listados, la complicidad de los periodistas de corazón keikista, agrupados en una especie de nueva farándula, a la que consagraré un artículo posterior. Todos esos recursos de la señora K y sus aliados fueron útiles, pero no suficientes para ganar. Estas fuerzas de la derecha toda, dispuestas a conservar buena parte del pasado como promesa de futuro, estuvieron cerca de lograr lo que querían. La tendencia señalada por Ipsos los habría devuelto a la realidad. Este es el fondo que podría explicar la rigidez del rostro, la mirada perdida y las lágrimas contenidas de la señora Keiko. Hay razones para pensar que la tendencia de victoria para el profesor Castillo no cambiará en el conteo del último 0.2% de actas que faltan y con la revisión de problemas planteados en las actas no aceptadas por los personeros de los dos partidos en pugna. Salvo un milagro o un conejo salido de la manga, que no son visibles en la mirada y las lágrimas contenidas de la señora K, ganará el profesor Castillo. Dejemos para un breve después las historias que ya circulan sobre los toques en las puertas de los cuarteles y …..


Escrito por

Rodrigo Montoya Rojas

NAVEGAR RÍO ARRIBA


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